Cuando inicio un proyecto o actividad nueva, identifico con claridad en qué aspectos puedo desempeñarme mejor y en cuáles necesito apoyo.
Soy consciente de mis errores y los reconozco sin justificarme o culpar a otros
Antes de tomar una decisión importante, reflexiono sobre cómo mis habilidades y limitaciones pueden influir en el resultado
Puedo describir con facilidad cuáles son mis principales fortalezas y áreas de oportunidad en contextos académicos o laborales
Cuando una idea o proyecto no resulta como esperaba, intentó identificar qué puedo mejorar antes de abandonar el intento
Me siento cómodo/a tomando decisiones aun cuando no tengo toda la información completa.
Si cometo un error en una actividad académica o laboral, lo asumo como una oportunidad para aprender.
Prefiero intentar algo nuevo, aunque exista la posibilidad de equivocarme, en lugar de evitar el riesgo por completo
Cuando enfrento un problema académico o laboral, busco más de una forma de resolverlo antes de decidir qué hacer.
Me resulta natural proponer ideas diferentes cuando una solución habitual no funciona.
Puedo adaptar una idea inicial para mejorarla según el contexto o las personas con las que trabajo.
Disfruto experimentar nuevas formas de hacer las cosas, aun cuando no tengo certeza total del resultado.
Antes de tomar una decisión importante, pienso en cómo puede afectar a otras personas involucradas
Evito obtener beneficios personales si eso implica actuar de manera injusta o poco honesta.
Cuando enfrento un dilema, prefiero actuar de acuerdo con mis valores, aunque la opción más fácil sea otra.
Considero las consecuencias a largo plazo de mis decisiones, no solo los resultados inmediatos.
Antes de tomar una decisión importante, pienso en cómo puede afectar a otras personas involucradas.
Evito obtener beneficios personales si eso implica actuar de manera injusta o poco honesta.
Cuando enfrento un dilema, prefiero actuar de acuerdo con mis valores, aunque la opción más fácil sea otra.
Considero las consecuencias a largo plazo de mis decisiones, no solo los resultados inmediatos.
Antes de tomar una decisión importante, pienso en cómo puede afectar a otras personas involucradas.
Evito obtener beneficios personales si eso implica actuar de manera injusta o poco honesta.
Cuando enfrento un dilema, prefiero actuar de acuerdo con mis valores, aunque la opción más fácil sea otra.
Considero las consecuencias a largo plazo de mis decisiones, no solo los resultados inmediatos.
Cuando debo tomar una decisión, analizo la situación y decido sin esperar a que alguien más lo haga por mí.
Me siento capaz de elegir un curso de acción, aun cuando no tengo total certeza del resultado.
Asumo la responsabilidad de las decisiones que tomo, incluso cuando las consecuencias no son favorables.
Puedo trabajar y avanzar en un proyecto sin necesidad de supervisión constante
Me esfuerzo por cumplir mis metas sin recurrir a prácticas que considero injustas o poco honestas.
Cuando busco un resultado, cuido que la forma de alcanzarlo sea coherente con mis valores.
Prefiero obtener logros de manera gradual y responsable, aunque implique más esfuerzo o tiempo.
Evalúo si mis acciones para alcanzar un objetivo pueden afectar negativamente a otras personas o al entorno.